.

Mostrando entradas con la etiqueta piscina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta piscina. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de septiembre de 2016

TOCAR FONDO

Acostumbrado a tocar fondo, a nadie le extraño cuando encontraron el cuerpo del capitán del submarino sobre el suelo de la piscina vacía.

martes, 16 de agosto de 2016

EL CUÑAO DE MI CUÑADO

4




El cuñao de mi cuñado, para el que levantarse a por una cerveza a la nevera es toda una proeza física, se transforma en experto comentarista deportivo cada cuatro años. Con la llegada de las Olimpiadas, el cuñao de mi cuñado llora como un niño recién meado cuando sale a pista el abanderado de la delegación española, vive con una intensidad cercana a la arritmia cada minuto de disciplinas deportivas que ni siquiera sabe pronunciar, y se aventura a hacer sus pinitos con algún deporte.

Este año, animado por los éxitos de Belmonte y las heroicidades de Phelps, ha tocado natación en todos los estilos. Desafortunadamente, la piscina que tiene más cerca de su casa es la de mi urbanización, y aquí lo tengo, fichando en horario de mañana y tarde. La peor parte se la lleva el socorrista, un chaval que, recién cumplidos los 18, confiaba en pasarse el verano recreándose con maduritas de buen ver y jovencitas con las que pestiñear, y al que sin embargo le toca soportar jornadas interminables con un cachalote peludo en el agua.  El cuñao de mi cuñado defiende el estilo libre como un niño torpe con manguitos, su braza es parecida a la de un San Bernardo con botas de treakking, los espasmos que ejecuta nadando mariposa están siendo estudiados en la NASA y se mueve a espalda como un sofá de pelo negro flotando en el río.

Pero lo peor de todo no es se aplauda a sí mismo su incapacidad cada vez que sale del agua. Lo peor es que, aún con el bañador chorreando, defiende a viva voz la teoría de que los grandes nadadores siempre miccionan dentro del agua: "Es para soltar lastre y darlo todo en los últimos cincuenta metros".

EL CUÑAO DE MI CUÑADO (entregas anteriores)





domingo, 7 de agosto de 2016

JJOO Natación

Con el oro en el cuello, la nadadora era incapaz de disimular la cara de pánico recordando la sombra del tiburón en el fondo de la piscina.

miércoles, 6 de julio de 2016

EL ASESOR: Diario de campaña

38. Evitando la corná

Al candidato lo que más le inquietó no fue que el tipo del chiringuito con gafas y gorra resultase ser quien parecía. Lo que más le preocupó fue la conversación deslavazada que le llevó la brisa marina de aquella mesa.

De vuelta en la sede central del PIRLA, candidato y Asesor, repasan en el informativo la lista de registros policiales por corrupción; las reuniones en Moncloa buscando apoyos, “A estos de hoy seguro que no les ha sacado ni unas aceitunas de aperitivo”; las imágenes de nudistas piscineros; a Messi chupando banquillo; y al cuñado del candidato acusando veladamente al secretario general del PIRLA de “autoritarismo y arbitrariedad a la hora de tomar decisiones y de gestionar los votos logrados en las pasadas elecciones de forma partidista. La corriente crítica del PIRLA queremos que consulte a las bases”.

El Asesor sonríe y tranquiliza a su jefe: “Ahora solo hay que hacer lo que pide, y decirle al resto de la familia lo que tiene que poner en la papeleta”.


El candidato aplaude satisfecho la ocurrencia de su hombre confianza mientras se reclina en su sillón para ver el cierre del informativo con miles de personas jaleando el chupinazo sanferminero. “Al final esto de la política no es tan diferente a los encierros. En ambos casos hay que correr más que los demás sin dejar de mirar hacia atrás para evitar la corná”.


EL ASESOR: Diario de campaña (entregas anteriores)