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lunes, 9 de mayo de 2016

EL TRASPLANTE

Espera pacientemente su trasplante en la puerta de Urgencias, confiando en la mala cara de los nuevos ingresos.

EL ASESOR: Diario de campaña

3.-Conociendo el terreno

Juan Cuadrado, El Asesor, sabe que tras las presentaciones, lo primero que hay que preguntar a un candidato es: “¿Y hay algo que nos puedan echar en cara en campaña? Ya sabe, ¿algún comportamiento inadecuado que nos pueda generar problemas futuros?”.

También sabe que la reacción suele ser siempre la misma, unos instantes simulando como que hacen memoria y una enumeración de sin importancias. “Pues, buscando mucho: alguna comida institucional para cerrar acuerdos, pero comer hay que comer; ocasionalmente he usado el coche oficial para llevar a los niños al colegio, hacer la compra, quizá un viaje a la playa con la familia, lo habitual; no descarto que alguien de la familia haya pagado algún arreglillo en B, como en todas las casas; bueno, y algún viaje sin la familia, ya sabe. Naderías”.


Mientras el candidato habla, el asesor traduce cada dato que apunta en su cuaderno: “No hace falta rascar mucho para saber que ha dejado tiritando cada tarjeta institucional que ha pasado por sus manos; coche, chófer y jet privado si no sale de su sueldo hasta para comprar el pan; familiares hasta tercer grado dirigiendo offshore de las que solo él conoce su existencia; bueno, y algún viaje sin la familia, ya sabe. Naderías”.

EL ASESOR: Diario de campaña (entregas anteriores)




sábado, 7 de mayo de 2016

CAPITÁN DE BARCO

Tras siglos aferrado al timón, el capitán se niega tozudamente a la invitación de los submarinistas a abandonar el barco.

viernes, 6 de mayo de 2016

EL ASESOR: Diario de campaña

2. El Candidato

Le costó darse cuenta de que su interlocutor, parapetado tras una mesa que ocupaba la mitad del despacho, se había puesto de pie. El candidato condensaba en su diminuta anatomía de metro sesenta todo un catálogo de despropósitos.

Una sudorosa calvicie mal gestionada, patilla ancha, bigote estrecho, pecho abundante y caído sobre la inmensidad de una barriga tonelera... Alejaban a aquel tipo de los cánones que definen a los aspirantes electorales que arrasan en las urnas solo con el porte.

La indumentaria: traje de encargado de SEPU, corbata de nudo ombliguero con lamparón, calcetín blanco, pantalón tobillero y mocasín desgastado, tampoco ayudaba.

De locuacidad andaba tan justo como de escrúpulos. De ego e irrealidades andaba bien servido.

"Tranquilo chaval, que con esta percha y este piquito de oro no vas a tener que hacer mucho para que ganemos".

EL ASESOR: Diario de campaña (entregas anteriores)

jueves, 5 de mayo de 2016

EL MURO

Cuando terminaron de levantar los muros que impedían a otros entrar se dieron cuenta de que el verdadero problema estaba en no poder salir.

miércoles, 4 de mayo de 2016

EL ASESOR: Diario de campaña

Empezó a forjar fama alejando a los candidatos de los paseos por el centro urbano, los achuchones de octogenarios y los besamanos a bebés. Sus innovadoras propuestas pasaban por hacer saltar al candidato en paracaídas, dar mítines en lo alto de mesas de concurridas churrerías, dejarlos ver en clases de zumba, campeonatos de lanzamiento de hueso de oliva, carreras de camareros con tacones…

Antes de llegar hasta aquí, trabajó como asesor para alcaldes aficionados al vaso largo sin hielo, responsables de Diputación afines al ocio con dinero ajeno, presidentes autonómicos entregados a los líos de faldas, directores generales expertos en tropezar con los tantos por ciento que se pierden por el camino, y ministrables abonados a la torpeza.

Rodeado de mediocridad, no tardó en convertir sus desatinos en virtuosismo.

Unos políticos incapaces de hacer su trabajo y una repetición de elecciones como consecuencia de esa incompetencia, la ocasión ideal para encumbrarse como asesor de un partido sin programa, unas siglas sin sentido y un candidato sin carisma.


“Hola, soy Juan Cuadrado, el asesor, y vengo a convertirle en Presidente”.