Repasando la prensa diaria, el candidato empezó a comprender aquella sentencia que, a modo de consejo, hizo su Asesor, Juan Cuadrado, cuando él mismo ideó, ejecutó y aplastó una crisis interna en el PIRLA diseñada a medida para favorecer los intereses del candidato. Entonces, Cuadrado le explicó que en los partidos las intrigas palaciegas están a la orden del día, que más que vigilar la espalda propia, lo más recomendable es tener siempre a la vista las de los demás. "En este negocio, cada vez que escucho aquello de 'Cuando veas las barbas de tu vecino cortar...', yo siempre les digo que la política no es lugar para hipsters".
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jueves, 29 de septiembre de 2016
EL ASESOR: Diario de campaña
61. No es lugar para hipsters
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sábado, 14 de mayo de 2016
EL ASESOR: Diario de campaña
5.-Lealtad, endogamia y silencio
Juan Cuadrado, el Asesor, no
tardó en cerciorarse de que, cumpliendo los patrones de toda estructura clásica
de partido, el PIRLA sustenta la relación con sus afiliados, su particular
ejército, en tres principios básicos: lealtad, endogamia y silencio.
Con la lealtad se garantiza que
los afiliados no cuestionen ni una sola de las decisiones del PIRLA, por
descabelladas que estas puedan ser o parecer, que lo parecen y lo son.
Como si se tratase de una estafa
piramidal cualquiera, el partido engrosa filas fomentando la endogamia entre
sus miembros. El primer paso es que hermanos engañen a hermanos, padres,
madres, sobrinos… y, superada esa fase, lograr que sus relaciones sociales, sus
matrimonios, sus vidas giren en torno al partido. Como recompensa, el PIRLA se
encarga de dotarles de los recursos necesarios para vivir, a cada uno en
función de su grado de implicación: un puesto en la imprenta municipal, una
concejalía de Urbanismo, una presidencia de Diputación, un cargo de diputado… o
la joya de la corona, un escaño en el Senado.
El silencio es causa y
consecuencia de las anteriores. Ningún soldado denuncia a otro del mismo
ejército, y mucho menos si es familia. Eso supone que “lo que pasa en el PIRLA,
se queda en el PIRLA”, hasta que un juez se pone pesado y amenaza con más años
de cárcel de lo deseable. Ahí y solo ahí, es cuando este cimiento empieza a
cimbrear, lo que conlleva un inevitable efecto dominó.
Alguna vez, alguien le dijo a Cuadrado: "Un ejército satisfecho es un
ejército bien alimentado". Cuando el Asesor vio las dimensiones que gastaba el conductor del candidato pensó: "Y el PIRLA da bien de comer”.
EL ASESOR: Diario de campaña (entregas anteriores)
miércoles, 11 de mayo de 2016
EL ASESOR: Diario de campaña
4.-El Partido
Asumidos los mimbres del candidato, el siguiente paso
del asesor es analizar los del partido para completar el cesto. Confirmar que
el PIRLA (Partido Independiente Revolucionario para Liberales Autónomos), iba a
dar tanto castigo como su líder era tan sencillo como acercarse a sus
principios fundacionales.
Con un origen de sobremesa larga y vaso ancho, unas
siglas con menos sustancia que un tertuliano de reality, y un programa tan de
centro como flexible para escorarse a izquierda o derecha según conveniencia,
el PIRLA era el caramelo envenenado que Juan Cuadrado estaba llamado a convertir
en principal fuerza política del país.
Terminado el primer asalto, Cuadrado se retira a su
rincón, más azotado que una alfombra vieja mientras tamborilea con el lápiz en
su cuaderno de notas y piensa: “Juanito, Juanito. Con estos bueyes tenemos que
arar”.
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